
Triste muy triste es que
la televisión mexicana, en lo general, no le haya dado una buena cobertura al
desafuero de
Andrés Manuel López Obrador y a los sucesos del día relacionados con el tema. Y es que, independientemente de la opinión que uno tenga del tema, no hay duda de que el suceso es
histórico ya que no todos los días se le acusa y se le quita el fuero a un gobernante de esa jerarquía.
Por la mañana, mientras López Obrador reunía a
miles de simpatizantes en el Zócalo y la Cámara se constituía en jurado de procedencia,
Televisa prefirió seguir con su programación normal, dándole gran cobertura a temas "tan importantes" como los últimos sucesos de la casa de Big Brother, programa "tan interesante" que ni rating tiene. Por otro lado,
TV Azteca sí mostraba en su programa "Con sello de mujer" imágenes del Zócalo, aunque más bien, eran de un costado del Zócalo, de la Catedral, donde nos mostraba como una niña pequeña dejaba flores y una carta para
el Papa Juan Pablo II, que murió hace ya 5 días.
Después, a la hora de los discursos, tanto del Subprocurador de la PGR como de López Obrador e inclusive cuando se decidió el desafuero por votación, las dos
televisoras siguieron con sus telenovelas, como acostumbran.
Excepciones notables fueron
CNI Canal 40 y, por supuesto, el
Canal Legislativo. Canal 40
transmitió en vivo el mitin del Zócalo y luego retomó la transmisión del Canal Legislativo y la aderezó con comentarios de lo que iba sucediendo en el juicio de procedencia con López Obrador.
En el caso del
Canal Legislativo, se podría decir que para eso está, para transmitir lo que sucede dentro del Palacio Legislativo, pero, sin duda, vale la pena recordar tiempos no muy pasados y enfatizar que pudo no haberse transmitido o que en otro tiempo
pudieron haberse censurado muchas cosas.
En ese sentido, vale destacar también el
manejo de cámaras. Si bien se vio un poco lento en ritmo, y durante los discursos del Jefe de Gobierno y del Subprocurador de la PGR el manejo fue ligeramente
acartonado sin mostrar muchas reacciones de los legisladores, no se notó ninguna intención de ocultar situaciones, y en numerosos momentos se pudo ver, por ejemplo, los legisladores que gritaban o replicaban cuando sus compañeros tomaban la tribuna. En general, no se notó preferencia por mostrar reacciones de uno o de otro grupo de los legisladores enfrentados en la Cámara por la situación.
Fue una cobertura imparcial.
Y sí, así debe y
debería de ser siempre. De hecho, así llevan ya tiempo siendo las coberturas del Canal, pero, insisto también, ante el recuerdo histórico de cómo se manejaban esas situaciones (por ejemplo en los informes presidenciales) hace no mucho tiempo, y ante la situación actual de las televisoras comerciales, es una
gran ganancia para los ciudadanos mexicanos tener un Canal que se comporte a la altura de las circustancias. O mejor, dicho:
tener dos canales.