"Al público lo que pide", dicen los productores y ejecutivos
mercenarios de Televisión. Bajo esa lógica, en México y en otros países nos han llenado de televisión basura,
vulgar y barata, con la supuesta explicación de que eso es lo que la gente está queriendo ver por que
tiene rating.
Con ese criterio nos han endilgado miles de telenovelas y toda clase de
programas estúpidos y
conductores sin cerebro relegando otro tipo de programación. Entre los
programas segregados están los culturales (mal denominados así porque todo programa es cultural) o artísticos es lo que se aborden temas de las
artes, de la historia, música, arquitectura, ciencias, etc.
Además de que canales como el
Discovery Channel o
People & Arts han evidenciado que el supuesto de que dicho tipo de programación
no tiene rating es falso, los ejecutivos de las televisoras (que gastan miles de pesos en estudios de opinión y grupos de enfoque para conocer el gusto del público) deberían de
poner más atención a la calle, a la gente y a las noticias cotidianas.
Un ejemplo de esto es la manera como los mexicanos capitalinos y turistas abarrotaron la
exposición de Egipto en el
Museo Nacional de Antropología. La gente hizo
largas filas que llegaban hasta el Paseo de la Reforma. Filas como esas suelen verse más en
conciertos o partidos de futbol, por ejemplo, pero en este caso, la gente demostró no sólo que sí le interesan ese tipo de temas sino que pueden ocasionar también
respuestas masivas.
Ojalá los dueños de las televisoras tomen nota para que no nos sigan
menospreciando con su programación.