
Son ya
25 días los que llevan
secuestrados 31 periodistas del diario
Noticias de Oaxaca, Oaxaca.
Aunque la cuestión se ha querido disfrazar como una
huelga de los trabajadores sindicalizados, diversos medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales
(entre ellos La Revista de El Universal, de donde es la foto de el artículo) han
documentado y comentado que toda la maniobra con la que se tienen detenidos a los periodistas proviene del
Gobernador del Estado, el priista
Ulises Ruíz.
Los trabajadores y repartidores del periódico no sólo han sido
golpeados y amenazados en diversas ocasiones. Ahora, además del plagio, se ha insistido en impedir que
circule el periódico que se imprime en otros lugares y se ha comprobado que la gente que lo impide
con violencia trabaja para la Procuraduría Estatal.
Lamentablemente esta situación de presión para
impedir la libertad de prensa no es única en los
estados y municipios del País. En realidad, si los periódicos nacionales que se editan en la Capital y los grandes medios electrónicos parece que
ya han ganado poco a poco la conquista de la libertad que legalmente les pertenecía desde hace mucho, es evidente que muchos diarios más pequeños del resto de la República
no tienen el mismo privilegio.
Lo que sucede en Oaxaca debe ser una
alerta roja para todos los ciudadanos, para todos los mexicanos, para defender la libertad de expresión y de prensa. Es
nuestra libertad de hablar y escuchar. Debes er una alerta roja para presionar porque los Gobiernos,
desde el Federal, hasta los municipales no sólo no coarten dichas libertades sino den las garantías que tienen que dar para que existan.
Hasta el momento, van 25 días y no pasa nada. Los Gobiernos siguen dormidos, haciéndose cómplices. Los ciudadanos tenemos que despertar y despertalos.