Históricas. Así, por inusuales en la prensa mexicana, fueron
las disculpas que ofreció
El Universal Online a sus lectores el jueves pasado.
Y es que, un día antes, cuando se difundía la
caída del helicóptero en el que viajaban el Secretario de Seguridad Pública,
Ramón Martín Huerta, y otros 8 acompañantes, El Universal difundió una
falsa información referente a que el piloto de la aeronave
había sobrevivido y se había comunicado con un primo.
Desgraciadamente,
El Universal no fue el
único, sino fue uno de
muchos medios que difundieron rumores e
información confusa no confirmada durante el día.
Desde luego, el evento era inusual. Era
imposible tener de inmediato
información confirmada sobre un suceso de esa magnitud y con las
condiciones de incertidumbre que rodean una situación como esa, en la que, para quien no esté enterado, se confirmó la
muerte de los 9 pasajeros, luego de una
búsqueda de 6 horas del helicóptero caído.
Aún así, la
irresponsabilidad salió a relucir en numerosos
conductores y periodistas que a falta de información se pusieron a
especular o a difundir información no confirmada
como si lo fuera. El periodista
José Carreño Carlón (conocido por su cercanía con el ex Presidente Salinas pero no por eso menos talentoso) difundió en su columna en
Crónica un recuento de otras
pifias del día y de los
días siguientes.
Parte del problema, viene de atrás, de esa
lamentable costumbre de los
"trascendidos" y los
chismes que se ha metido en nuestra prensa y que
ya hemos comentado en este blog.
Al final, se trata de un
problema de ética o más bien dicho, de
falta de ética (o deontología). La prueba clara está en que fueron
muchos los que difundieron rumores. Y que yo sepa,
sólo uno que ofreció disculpas.