
El Director General de Milenio,
Federico Arreola, deja la
dirección del diario para colaborar con el político a quien más ha apoyado desde su trinchera periodística durante los últimos meses:
Andrés Manuel López Obrador.
A través de sendo desplegado que ocupa la
mitad de la portada de formato tabloide del diario y que lleva por encabezado "Federio Arreola deja la conducción de MILENIO", hoy, lunes 2 de mayo, el periódico anuncia que Arreola
deja la dirección del periódico porque se une al grupo coordinador de Redes Ciudadanas por un Proyecto Alternativo de Nación, es decir, se va porque se integra a los "
Amigos de AMLO".
La evidente simpatía del
Director General de Milenio Diario por López Obrador (comentada ya en este weblog en el artículo de Canal 40 y la entrevista de Ciro con los diputados panistas) era
ya conocida públicamente, a raíz de sus expresiones vertidas públicamente además de verse reflejada en la
línea editorial del periódico.
En el anuncio de la portada de hoy, se reproducen (supongo que de manera íntegra) la carta de renuncia de Arreola dirigido hacia el
dueño de Grupo Multimedios,
Francisco A. González, y un breve texto de respuesta de éste.
"Aunque no se ha logrado
el verdadero cambio en México, veo en el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador
una esperanza real de alcanzarlo. Así, he decidido aceptar una invitación que me hizo Andrés Manuel para participar en su
proyecto de cambio", dice en una parte de su larga carta, Arreola.
"Con tu formación de
economista en el Tec de Monterrey, nunca has abandonado tu inquietud por las causas políticas y sociales. Por ello no me sorprende tu decisión de incorporarte a un proyecto que, como bien dices,
es incompatible con la dirección del Grupo Editorial", contesta el regiomontano Francisco A. González.
En realidad,
la línea de Milenio bajo el mando de Arreola ya ha contribuido considerablemente a la causa de López Obrador. Desde hace muchos meses, como ya mencionamos, el
ex colaborador de Luis Donaldo Colosio no había tenido empacho en decir a los cuatro vientos su
apoyo al Jefe de Gobierno, postura en la que las "8 columnas" del diario habían coincidido frecuentemente.
Esa disyuntiva de
ser periodista y tomar partido es abordada por el ahora ex director justo en la primera línea de su texto: "
El gusto por la verdad no impide el que se tome partido, escribió Albert Camus", comienza diciendo Arreola.
Sin duda, en ese sentido, algo no se le puede regatear a Arreola es su
franqueza y llaneza para expresarse para expresar lo que quiere y tiene que decir. Esa manera de ser,
directa, transparente, ha generado rispidez en ocasiones.
Así, con un tono duro, directo, firme, poco conciliador, lo hemos visto en su debate epistolar con
Raymundo Rivapalacio, actual
director de El Universal Gráfico, quien cuando dejó de ser
Director de Milenio (no director general que siempre había sido Arreola) quiso
culpar a Arreola con la poco creíble afirmación de que lo había corrido por presiones de Marta Sahagún.
Así también lo vimos en los
debates con Marco Levario, director de
Etcétera, sobre el contenido de sus columnas o del diario, o con el que tuvo con varios
lectores inconformes del periódico
Público de Guadalajara, cuando éste pasó a ser un Milenio más.
Tal vez ese misma forma de ser, sea la que llevó a
Milenio a dar esas grandes
notas retadoras del poder presidencial como la del famoso
"Toallagate". Según escribió hoy mismo
Carlos Marín, el conocido periodista, ex director de información de Proceso, que sustituyó a
Rivapalacio en la dirección del diario, en una columna dedicada a despedir y exaltar el trabajo de su exjefe, el resaltar la palabra "toallas" (había más objetos comprados por Presidencia en precios altos) en la cabeza de aquella nota
fue idea del mismo Arreola: "Pon toallas Marín, duelen más…"
Tanto la
columna de Carlos Marín como el texto de Francisco González publicados hoy son excesivamente elogiosos de Arreola. A diferencia de
otras salidas famosas como la del mismo Rivapalacio o la de
Ramón Alberto Garza de Reforma, tal parece que el ex colaborador de Luis Donaldo Colosio sí salió y quedó en buenos términos en su ex lugar de trabajo.
Sin duda
no es sorpresa que Arreola apoye a López Obrador. Lo que tal vez sí lo sea es que deje un
puesto tan importante para hacerlo más de lleno. Eso es bueno porque, se esté o no de acuerdo en él, no parece haber duda en que el economista es
congruente. Cosa difícil de encontrar.
En su carta,
Arreola presume que deja un periódico importante en la escena nacional. "MILENIO es ahora un diario de
referencia en México. Cumplí, Pancho, estoy satisfecho y
ya me voy", dice.
Independientemente de la aprobación o calificación que se le dé a
su trabajo como periodista, de la simpatía que cause su
manera de ser y desenvolverse profesionalmente o del interés que se tenga en las
causas con las que él simpatiza, hay que reconocer que Arreola tiene razón en esto último.
Milenio Diario es hoy un buen periódico que es ya, sin duda, referencia obligada en el País.
Seguramente de Arreola
sabremos más adelante. Por lo pronto, veremos quien gana más con esta decisión si
MILENIO o
López Obrador.""